¿Cuáles son las emociones básicas?

01.10.2021

¿Cuáles son las emociones básicas? Las emociones primarias son universales, se reflejan en expresiones faciales y nos permiten la supervivencia y la relación con los demás.


Las emociones básicas se manifiestan en estados emocionales que vienen marcados por el desarrollo natural de las personas y que aparecen de forma innata, puntual e inconscientemente. Las emociones básicas son universales, provienen de la evolución y se muestran independientemente del contexto cultural, son comunes al conjunto de la población.

Una emoción es, según la RAE, una alteración del ánimo intensa y pasajera, que puede ser positiva o negativa y que va acompañada de cierta conmoción somática, es decir, de una reacción física relacionada. Así, teniendo en cuenta a la clasificación tradicional, las emociones básicas son seis: la alegría, la tristeza, la ira, el miedo, el asco y la sorpresa.

A continuación veremos cuáles son las emociones básicas según diferentes expertos en psicología, por qué se consideran básicas frente a otras emociones y qué diferencia hay entre emociones y sentimientos.

Emociones primarias y secundarias

Las emociones se pueden clasificar entre básicas o emociones primarias y secundarias y, como hemos dicho, pueden ser positivas o negativas. Para que una emoción sea primaria esta debe ser reconocible a primera vista y tiene que tener un carácter universal identificable en cualquier cultura. Las emociones primarias, además, suelen cumplir un papel en la supervivencia como respuesta a estímulos agradables o desagradables que pueden llevar asociados una determinada acción.

Además, la emoción primaria debe implicar consecuencias físicas especialmente en el rostro y en otras partes del cuerpo como en la frecuencia cardíaca, la ruborización, la tensión muscular... Otras de las características de las emociones primarias son:

  • Aparecen de repente y tienen corta duración.
  • Tienen un claro reflejo en la expresión facial.
  • Están con nosotros desde el nacimiento y durante toda la vida.
  • Provocan reacciones involuntarias en el organismo.
  • Sirven como método adaptativo.

De las emociones primarias que cumplen todos estos rasgos derivan una infinidad de emociones secundarias que resultan más complejas por la mezcla de una o varias de las emociones básicas. Algunos estudios han llegado a distinguir hasta 27 subtipos de emociones que oscilan entre diferentes estados emocionales con fronteras desdibujadas y mucho más complejos de observar y de identificar como pueden ser los celos, la vergüenza, la excitación o la calma.

Las 6 emociones básicas

Las emociones durante muchos años han sido clasificadas en seis emociones básicas: la alegría, la tristeza, la ira, el miedo, el asco y la sorpresa. Esta lista de 6 emociones básicas se la debemos al psicólogo estadounidense Paul Ekman, prionero en el estudio de estas y de sus expresiones faciales. Paul Ekman elaboró la lista de emociones en 1972 basándose en sus estudios en diferentes culturas no relacionadas entre sí y cómo sus habitantes eran capaces de asignar determinadas reacciones faciales en base a determinadas situaciones por lo que concluyó que existen algunas emociones universales comunes en la especie humana y determinadas por la evolución.

El autor prosiguió con sus investigaciones para ampliar el espectro de emociones llegando a crear un sistema de codificación facial de acciones que suscitó numerosas críticas.

En este mismo sentido, el autor padre de la inteligencia emocional Daniel Goleman también tiene en cuenta estas seis emociones en su trabajo y se adentra en su posible gestión para un mayor bienestar.

No obstante, las 6 emociones básicas también han sufrido variaciones en base a otros autores, como el estudio reciente de 2014 del Instituto de Neurociencia y Psicología de la Universidad de Glasgow en el que se concluye que las emociones básicas son solamente cuatro: miedo, tristeza, ira y alegría ya que, estudiando los músculos faciales, la sorpresa y el asco pueden incluirse en el miedo y en la ira, respectivamente.

Así pues, centrándonos en los estudios de Paul Ekman y dejando las dos emociones en duda para el final, veamos cómo son esas 6 emociones básicas.

La alegría

La primera emoción básica que destacamos es la alegría, que se puede definir como una emoción agradable de satisfacción o placer y que posee una duración momentánea o limitada en el tiempo. Sin duda, es de las emociones básicas más positivas y que a todas las personas les gusta sentir. La alegría aparece ante estímulos diversos como una buena noticia, un objetivo conseguido, un gesto de cariño o incluso una anécdota graciosa que haga reír a carcajadas. Esta emoción permite liberar hormonas de la felicidad como las endorfinas, serotonina o la dopamina.

Además, esta emoción es altamente contagiosa y empuja al ser humano a hacer todo lo necesario para volver a revivirla una y otra vez a modo de recompensa.

La expresión facial que caracteriza a la alegría es la sonrisa, elevándose los pómulos y haciéndose más pequeños los ojos.

La tristeza

Otras de las emociones básicas universales, según autores como Ekman, es la tristeza. Esta se caracteriza por un estado emocional decaído que se expresa con afectación y desaliento y que también tiene otras consecuencias físicas y emocionales como puede ser el llorar, la apatía o la falta de apetito.

Asimismo, con la tristeza baja la actividad mental y cognitiva, lo que supone también una adaptación a la situación que ha causado esa tristeza, como puede ser una mala noticia o unas circunstancias vitales desfavorables. En este sentido, la sentir tristeza también puede ser útil para una mayor introspección y una evolución como ser humano así como hacia la búsqueda de ayuda y de refuerzos positivos.

La expresión facial de la tristeza es también fácilmente reconocible mediante la caída de los labios y de los párpados hacia abajo así como de la contracción del entrecejo.

La ira

La ira representa rabia e irritabilidad. La ira es otra de las seis emociones básicas clasificadas en la lista y que se muestran de una forma rápida e inconsciente como respuesta a un hecho o situación que nos indigna y causa enfado, según su definición. Es, quizás, junto al miedo, uno de los estados emocionales que más facilitan la supervivencia ya que nos predisponen ante situaciones desagradables con una actitud hacia la acción.

La respuesta del organismo con la ira es el aumento de la tensión muscular, de la frecuencia de la respiración y de la adrenalina que nos hace estar en estado de alerta. No obstante, un estado prolongado puede resultar nocivo para el comportamiento y desembocar en otras emociones y sentimientos perjudiciales en las relaciones.

La expresión facial que denota ira es la de la boca y los dientes apretados y las cejas juntas así como los ojos relativamente abiertos y la mirada fija en el objeto o hecho que causa esta emoción.

El miedo

Dentro de las emociones básicas, el miedo representa una intensa emoción psicológica desagradable y negativa en un principio pero que es altamente útil como respuesta a una amenaza o peligro. El miedo es común a los humanos pero también a los animales y ha sido desde siempre una reacción primaria adaptativa que ha permitido la supervivencia de las especies. Esta emoción básica nos prepara para la defensa pero también para la evitación de situaciones molestas así como para el aprendizaje de los hechos u objetos a los que no queremos enfrentarnos o de los que queremos protegernos.

Respecto a la expresión facial o rasgos faciales del miedo, estos son claros y destacan por los ojos abiertos y párpados superiores elevados, cejas levantadas y juntas y labios extendidos

El asco

El asco ya no es considerada una emoción básica entre algunos estudios aunque otros los categorizan como primaria y como una capacidad innata pero altamente subjetiva. El asco se muestra ante alimentos, objetos o situaciones que causan repulsa y posee una función adaptativa del cuerpo para evitar ser intoxicados, según estudios científicos. Una de las consecuencias físicas del asco más comunes son las nauseas como reacción del cuerpo frente a los estímulos causantes.

La expresión facial que representa el asco es comúnmente aceptada como la elevación del labio superior y la nariz arrugada.

La sorpresa

Ante un imprevisto o una situación inesperada, mostramos un gesto de sorpresa. La sorpresa, antes considerada una de las seis emociones básicas pero que ahora se vincula al miedo por su semejanza en cuanto a los rasgos faciales, es una alteración en el estado emocional que puede ser positiva, negativa o neutra. Y en cualquiera de esos casos se acompaña de una inspiración amplia y de la emisión de sonidos y alzamiento de la voz en forma de grito o expresiones.

En cuanto a la expresión facial de la sorpresa, los ojos se abren enormemente, las cejas se curvan y se elevan y la boca se abre en un gesto inconsciente y momentáneo al que pueden seguir otros gestos relacionados con otras emociones básicas como la alegría o el miedo, dependiendo del tipo de sorpresa.

Diferencia entre emociones y sentimientos

Como hemos visto, las emociones son reacciones del cerebro ante estímulos externos (del contexto, ambiente u otras personas) o internos y tienen reflejo en nuestra expresión física y corporal. La diferencia entre emociones y sentimientos es que las emociones suelen ser puntuales y suelen preceder a los sentimientos, que se alargan más en el tiempo. Algunos ejemplos de ello podrían ser la emoción de alegría por una buena noticia que después se convierta en un sentimiento de felicidad o bien la tristeza por una pérdida que acabe convirtiéndose en un sentimiento de pena o sufrimiento ante tal situación.

En definitiva, las emociones básicas suelen ser aparecer como respuesta a un impacto preciso y de forma inconsciente para después acabar convirtiéndose o no en un sentimiento y poder gestionarlo mediante la inteligencia emocional u otras técnicas de autoconocimiento y psicología.

Información publicada por Mundo Psicologos

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